Te volví a ver a los ojos, te volví a sentir el cuerpo en abrazos de nunca acabar. Dijiste que exhalaba el mismo aroma de siempre, comprendí a ese que te encanta el rostro cuando respiro cerca de ti.
A veces parece que vivo una fantasía cuando se trata de tu nombre, pero solo tu y yo sabemos que es real cuando ocultamos visitas al resto del mundo.
Son casi tres años, en donde me he sentido la primera, la segunda y la otra para ti, cuando tú siempre eres el sueño más hermoso que a los quince pude tener. Cuando me estrechaste a tu piel y me convertí en la mujer, esa que te recorría de amor los huesos y te entregaba movimientos desconocidos, hasta que te caían lagrimas entre sábanas donde nos amábamos horas, deteniendo el tiempo que transcurría corto para mi.
Sabemos que despierto por periodos estacionales en los que dejas de vivir, cuando tu inconciencia te convierte en mala, y no concibo tu inmadurez absurda.
Es por esto que últimamente no fuí quien buscó tu voz, si no tú la que deambulabas con el perdón bajo el brazo como el modo que sueles hacerlo siempre, hace unas cuantas semanas que perseguiste mis palabras nuevamente sin saber porqué como de costumbre.
Y te respondi en nuestro reencuentro que necesitaba no desarmarme más el corazón, mientras te brillaban los ojitos dulces y tu mano me acariciaba. Te pedía mi boca que ahora fuera distinto, enseñándonos y aprendiendo a querernos de un modo que me parta menos la vida, y que te culpe menos el pecho.
Entre tumultos te contaba de la manera más sincera como te he amado, cada texto pintado de negro aquí que es para ti. Que también comprendo, puede anudar el alma, de quien no quiere perderte y yo no me someto a la crueldad de tener que sentirte lejos, donde no me creo enemiga, más bien cómplice de no competir y desear lo mejor.
Y es este amor que se agota de sobrevivir así, el que te quere ver feliz, no escuchándo nunca más un "no sé", que te cobijes en aquella que te complementa y te exede a los niveles que te mantienen allí en ese mágico mundo propio, dónde no hay espacio para esto que hace bastante terminó.
Y Este blog se cerró. ¡Por fin!
no abrázame y muérdeme.
3 comentarios:
ayy pero por qué cerró u.u!
que hermosas palabras ): pucha qe es raro todo a veces...
ahah porque me blog se convirtio casi en un diario de vida y esa no era la idea, aparte lo usaba para escribir siempre sobre un alguien, y mejor le regalo el blog y no lo ocupo mas jajaja. que linda javi :)
y cuando volveremos a hablar princesa de los mil dias???
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