sábado, 7 de febrero de 2009

Tiempos que no volverán

Ingenuo no inocente, niño de pueblo, cálido de amor.
Recorres la tierra, aventura que embargas con un dedo.
Te enseñé sobre el agua caliente en el cuerpo, en un baño de espumas,
de piel suave y casi marfil, de no ser por tus manchas de sol en la piel,
marcan dibujo de otro color, limitando la forma recta clásica de tus ropas.
Arrojamos al basurero tus zapatillas de hace cinco años, por solo
cinco mil pesos.
Y de ti aprendi de la dulzura más dulce de todas,
en tres semanas de verano y recuerdo incomparablemente bellas,
acurrucandome sobre cada noche y mañana en tus brazos
y sobre un bajo colchón en el suelo, de aquella casa de paja y cartón.
Tan sencillamente como pude descubrir que simplemente te quería.

3 comentarios:

Stella Microscópica dijo...

ya taba weno ya po k publicarai algo,
tan nostálgica mujer siempre...es bueno recordar, pero no es bueno vivir en los recuerdos, sin k solo k el recuerdo sea solo eso un recuerdo....
saludos ^^

Marcx Glvzrrt dijo...

*o*

hermoso, si ya eres toda una poetiza!!!

la dura que me sentía como leyendo un libro de antología poética chilena... auqnue la vena contemporánea se marca igual x)
... del blog casi-diario pasamos al semanario, al mneusla y ahora al... trimestral??? O.o

qué le pasa a todo el mundo que el sol les mata la inspiración y los ahoga???>!!!

si tenés tiempo, bella, paseadte por mi blog y leés las entradas antiguas.. las siento botadas u_u

tu fiel lector (excepto cuando comienzas a escribir a diario)...

-Marco Gálvez Arriet

Ara Arias dijo...

el sabor de la nostalgia siempre me ha gustado. A veces duele, pero no tanto

en una casa de paja y cartón, que bonito
saludos tocaya :3