domingo, 23 de mayo de 2010


Nos ahogamos en una gota de agua, no en un vaso, y cuando estamos adentro parece que estamos tan lejos del aire. Basta con abrazarnos y salimos danzando al exterior como pequeñas partículas que siempre debieron ser grandes.

1 comentario:

dinosaurrrr dijo...

Yo digo que si algo debió haber sido siempre grande,mejor no perder el tiempo y hacerlo crecer de una vez por todas.
Para no poder ahogarse ni siquiera en medio del océano.



Hace tiempo que no pasaba,y sigue siendo una visita agradable el pasar por aquí.