domingo, 25 de diciembre de 2011

Días hermosos

La noche buena amarga, el día está dulce. Cálido, sofocante, y asfixiante desde los dedos hasta el alma. El día está lindo, el aire resulta espeso con tanto tabaco, los árboles me aplauden con sónidos débiles, esperando una respuesta que nunca llegará. Los pájaros cantan cansados porque no son las cinco de la mañana, pero tan pronto lo harán, la vida transcurre muy pronta, y a penas puedo verla pasar. Tampoco quiero correr tras ella ni menos correr a la ducha. El día es tan hermoso, qué podría ir a un puente, y dejarme caer bajo él, quisiera que fuera tan lento...para al menos darme cuenta que esto ocurrió, y verme no flotar en el aire.

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