jueves, 11 de agosto de 2011

nothing compares 2u




No tengo una cuenta exacta sobre cuantas veces he decidido despedirme de ti, cuántas despedidas hemos recreado apenas dices acción y yo me visto de blanco y negro para dar comienzo a la dramática función. Tantas más he idealizado como si se tratara de una linda película, con final de dos con caminos de punto y aparte, pero resultan ser equivalentes a la cantidad de veces que me arrepiento, y en ella el esperado reencuentro. Entonces te miro y vuelvo a lo real...Un año y algo más contamos desde que pronunciamos un claro profundo, sencillo, y determinante "Sí". 
La magia es la misma, tu cabello tiene el mismo aroma de esa noche, era tan envolvente que llegué a pensar que era el olor de tu pieza o explicármelo absurdamente con el olor de la  noche. Aún me llevas un vaso de agua cuando vamos a dormir, y a mi se me olvida el pan en el horno. Sigues presumiendo tu don para hacer y comer ensaladas, sigo quejándome por kilos demás. Tus ojos...y tus ojos siempre siguen ganándole a mi voluntad. No sé exactamente cuantos besos nos hemos repartido, pero los aprendí de memoria. Algunos me producen tanta ansiedad como el primero y continúo sin descubrir dónde dejar las manos. Siempre me ha gustado como ríes con los ojos, tanto como verte tocar guitarra. Siempre sé contenerte restando mi ira, y nunca sé si alguna vez llegaré a no perdonarte, o a dejar de pedir perdón. Siento que nunca quisimos dañarnos, qué más claro que las risas tras fruncir el ceño, o aquel perdón honesto que aflora entre miradas acuosas. Ahora como siempre siento que eres maravillosa, confieso que aún me desvelo pensando que en unas horas más te veré, y es que nada se compara a ti.

4:32 am

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