Las canciones son reciclables, los amaneceres, las penas, las carcajadas, el papel, el vidrio, el cartón y hasta el amor. Todo menos los seres humanos. Y a ti querida, adorada, te llevo años en mi corazón, como parte de quienes quedan en una banca de plaza bebiendo café y fumando en alternancia, con las palabras perfectas para cambiar un día, y apareces al instante cada vez que camino por el mismo lugar. Tus oídos están siempre para oírme desde muy lejos o en los paseos de adoquines a mi lado. Aún me hace gracia que tu desdicha de tener cuatro ojos, te haga obtener catorce años de mal sexo, en lugar del siete como al resto, por el mítico castigo de no brindar alineando pupilas. Me fascina que amemos juntas tanto la cerveza, las letras, y tanta cosa mágica que nos siembra un lazo que no nos aparta nunca. Hablar de lo más banal junto a ti siempre es como conversar de literatura o estar dentro de una película indiscutiblemente especial, eres un juego entre la realidad y el sueño tanto como aquello. Y aunque la vida se torne áspera, tosca y hasta ingrata, como para "hacer renunciar a un monje a su fé", déjame decirte que nada arrancará la alegría que me infundes con tu solo saludo, y que sé, produces en muchas almas más.
To: Pía.
2 comentarios:
Preciosa!! se me empañaron los lentes con esto. Me dejaste sin palabras, solo te mando un abrazo muy apretado amiga (hueooona, leáse con voz tierna con la cabeza ladeada). siempre, siempre estarán mis oidos y mis cuatro ojos para ti.
Te recontra adoro.
PD: lo del salud a los ojos es para los 14 años de BUEN sexo xD.
Me referia a la desdicha de no hacerlo a los ojos,la recompensa es buena pero el castigo uhh, una desgracia.jaja entendi a la perfeccion tu hueoona.te adoro amiga,eres lo maximo
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