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sábado, 4 de octubre de 2008

Expositorio

Así era...solía vigilarla, en silencio y en secreto. Como si mis actos tuvieran el ruido que ella pudiera escuchar. Solía amarla, en desenfreno y quizás sin razón, como si en sentir tanto existiera el tacto que ella pudiera percibir.

Parece que hubiera desperdiciado el tiempo, qué se acaba hoy, mañana, pasado, siempre, es un recurso agotable, y nadie sabe hasta cuando. Lo sé, usé mucho de él, tratando de invertir en palabras, gestos, penas más que suspiros, humillantemente llenaría más de un vaso con agua de iris.
Fue tanto el tiempo, que pude aprenderme sus ojos, sus manos, su cuerpo. Me la sé de memoria, incluso su pelo, aunque lo cambiara mil veces más de color y recorte.
Acabé de decir en muchas ocasiones, Fin, cuando empezaba la palabra y cortamente en milésima de segundo la terminaba. Pero nunca terminé de hacerla real...no de emplearla, porque ella aparecía, y reaparecía para hacerme caer en la locura que nunca me explique. A quién más que a mi se le ocurre explicar la locura.
Como lo conté en tantos escritos, allí en el cuaderno del colegio, allá en un diario confesionario, acá en teclado y pantalla. En las letras que reside la memoria de mis necedades, cuando hundía la cara en la almohada, cuando la miraba y le acariciaba el pelo, cuando dormía pensando en mil formas de re-tenerla, cuando me reprochaba por creerme causal protagonista de su ausencia, cuando le entregaba el alma más que el cuerpo ilegalmente.
Sabía de mi torpeza como de la de ella, de sus errores por día que ni criticables me parecían, visionaba su vulnerabilidad, me consternaba viéndola tan cruda, belicosa, pero tan frágil a pronunciarlo en susurros y tonos tristes.
Hasta ahora no sé que fue lo tan envolvente,¡pero mierda, de qué manera la amé!
Esperaba no se a qué, solo quería dejar de estar allí para sus problemas, su inestabilidad y victima soledad.
Lo lograba, a veces. Frenaba la bicicleta por su camino sin pavimento, me iba de punta a tanta pena, pero era la sanidad que requería de una vez mi vida. Y allí estaba ella otra vez, queriéndome para la mansedumbre de su nombre, y yo que no aprendía una negación. En realidad ella tampoco se iba de mí, así como yo de ella. La diferencia era que yo la amaba.
Busqué un cúmulo de maneras para olvidarla y relegarla. A ella enteramente, del parque que nos ambientó besar, de la cama que nos acomodó, de la silla que nos sostuvo, de la tienda que fuimos a mirar, de la pizza que fuimos a comer, de la música que tomada de la cintura comenzamos a bailar, de los meses que nos jugamos a llamar "amor"..."mi amor".
Me auto-felicito por encontrar la solución de la fórmula. La que no fue un distanciamiento, ni un acercamiento, una costumbre a sus recuerdos, ni la quema de estos...
Repito haber sabido siempre de sus desaciertos y guardaba la esperanza de ayudarla entre tanto que quería darle. Lo que nunca supe, es que no era buena. Lo peor, es que ella tampoco lo sabe, de todos modos ya no seré yo quién se lo diga. Pero darme por enterada de esto, mató en un segundo la mala hierba de amor incesante de crecer, que por meses quise cortar. Solo eso me faltaba, era la pieza precisa de la que nunca imaginé existencia.
Por ella, fue tanto y fue nada. Porque nada más que un par de peluches y una hoja de falsas letras me dejó.
Lo que obtengo de lozanía, entereza y fuerza, me lo gané, solo yo. Ahora no es más que un sarcásmo que nuestra canción dijera siempre en su dulce composición
Al menos, le dije a mi madre que me gustaba una mujer. Al menos, ya no cometo el mismo error.
Son los premios de la competencia que corrí sola. ¿Quién podría ganar sino yo?.
Qué satisfacción saber que esto ni siquiera se le llama "para ella" sin sentir un peso egoísta.
Porque me marché y se marchó.



martes, 23 de septiembre de 2008

Corto, pues no escribo.

Y si preguntas porqué no escribo, la respuesta no es que no tenga dedos, o que me arrancaron las letras.
De todos modos, es porque algo me falta.
He pensado que
Detesto voltear su cara, ver su expresión de nada.
He cambiado el soundtrack, reparé mi foco , mi fin en un comienzo.
He cambiado los colores, hise algo suave, restauré el brillo desde el opaco.
Algo en el medio también, por el marco y el ambiente.
Re-hise por todos lados.
Queda por hacer, para cantar sonrisas, hablar abrazos.
Dar de lo que hay, de lo que siempre queda.
Ese amor para el mundo, sin creer en él, su cálidad, su raza.
Actitud es lo primero, lo segundo, lo tercero: puede ser ella.

influyente es su cara de nada, su cuerpo de todo.
Tal vez por eso ya ni escribo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Autoconsejo


Limpia los rastros.
Borra con goma color rosa
Réstate un sentido a los que son cinco
Vive sin pensar

Vive por vivir
Hace, deshace
Actúa sin fingir
Camina sin andar
Sonríe por reír
Sácude tu falda de lágrimas y emprende a comprar un vestido de armonía.

Que todo siempre gira, y puede estar mejor que en la vuelta anterior.
Que no te tapes los ojos, aunque la realidad es más cruel que la utopía

Pero resulta aventajante en acumulación a el librito de experiencias ganadas.
Con la luna en la nariz descansa de lo llamado vida de carácter difícil
Que el tiempo todo cura, que el tiempo siempre llega.
Las camas no enclaustran y las ventanas se abren por el día.
Así las sabanas no hunden y el corazón no se ahoga
Hay más de lo que anhelas
Hay más tras de ella
Hay días, colores, canciones, caminos, mundo para arreglar y construir.
Sigue siendo feliz, como antes, como ayer,como hoy,como siempre debió ser.

domingo, 3 de agosto de 2008

Mal Cálculo

Tal vez no fueron inútiles mis mil intentos por amarte.
O quizás sí, si considero que miro hacia un lado y no te encuentras.
Por día se suman motivos para no quererte más.
Pero soy idiota, porqué no entiendo. Y alejarme de ti resta vida a la mía, es que tu eres la mitad de ella.
Como si fuera fácil intentar algo mientras sigo en división, en esa que tu haces sobre mi espacio, del que eres parte no sé hasta cuando.
Hasta que deje esta silla, desde la que te observo y te deseo feliz en sus brazos.


Esto no da un buen resultado.
Entiendo porqué nunca me ha gustado matemáticas.

sábado, 26 de abril de 2008

Amelie * - *

Amelie ve los detalles que nadie ve.
Distruta pequeñeses.
A veces también lo hago .